Voy a intentar contaros mis comienzos en esto del correr. Creo que anteriormente ya he escrito que fundamentalmente empecé a correr al dejar de fumar, primero por lo de dejar el tabaco y luego por tener un aliciente que me ayudase a dejarlo. Comencé andando y en algunos tramos corriendo (pero muy poco porque me agotaba enseguida), pero la verdad es que le ponía muchas ganas y tenía una gran ilusión con lo que hacía.

Tengo un parque cerca de casa, totalmente cuadrado y que mide 200 metros cada lado haciendo un total de 800 metros. Pues al poco tiempo conseguí hacerle 5 vueltas sin parar de correr. Para mí era todo un logro y me sentía orgulloso de mí mismo. Así fue como me enteré de lo de las carreras populares. Me apunté por teléfono a la primera que era de 5 km aproximadamente, y cuando entré en meta... tengo que deciros que me es muy difícil relatar, escribiendo, lo que sentí en esos momentos. Me sentí otra persona, no era yo, era alguien más importante, alguien que en esos momentos se sentía más realizado.

Me acuerdo que corrí con unas zapatillas normales, sin amortiguación, con un reloj de pulsera normal y con un equipaje de jugar al fútbol de mi sobrino. Cuando dieron la salida salí zumbando, pues cuando veía que me pasaban con tanta facilidad yo arreaba más, pensaba que ir a esa velocidad era lo normal, pues veía que me pasaba gente mucho más mayor que yo y creía que, no es que ellos estaban preparados para esa velocidad, sino que yo iba lento, y así terminaba con la boca totalmente seca que no podía ni tragar saliva y con unas agujetas que me duraban dos días.

No sabía ni lo que era el estirar después de una carrera o un entrenamiento, no me conocía a mí mismo ni lo que podía dar de mí corriendo. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio. Los años que llevo en esto y los consejos que me han ido dando, el ilustrarme con revistas y más cosas, me han ido enseñando a correr con cabeza, a descansar cuando toca, a estirar, a comer y sobre todo a conocerme a mí mismo y saber lo que puedo dar en cada momento.

Por todo ello al que empieza en esto le aconsejo que no tenga prisa, que hay que ir enseñando al cuerpo a correr km tras km, leer, aprender de los que llevan más tiempo corriendo y ya veréis como poco a poco nos pondremos en el lugar que tenemos que estar, como cuando salimos en una carrera, que no por salir más adelante llegamos antes, pues la carrera pone a cada uno en su sitio al llegar.

Solo daros ánimos y desearos suerte y que lo principal es sentirnos mejor, sanos y felices con lo que hacemos.


Valentin Álvarez Carbayo