Hoy escribo yo la crónica.
  Este humilde webmaster de Corredores Populares quiere compartir con todo el mundo la experiencia "sufrida" en el último año. Se ha tratado de una carrera, pero no popular ni atlética, sino de salud. A mi hijo David (18) le diagnosticaron, hace justo un año, un linfoma de Hodking, un tipo de cáncer del sistema linfático. Su carrera durante este año ha sido vencer a la enfermedad que pugnaba por vencerle. Finalmente con su fuerza y su juventud ha llegado a meta antes que el "bicho" y ha logrado derrotarlo.

Cuando nuestros hijos David y María eran pequeños, siguiendo el ejemplo que veían en casa, corrieron varias carreras populares infantiles, a las que les llevábamos para disfrutar del día de carreras, compartiendo con otros amigos corredores momentos muy agradables. Aunque yo seguí corriendo, ninguno de los dos se aficionó lo suficiente a las carreras como para hacerla su deporte, pero siempre se han interesado por mi afición y mis logros y me han acompañado en entrenamientos (ellos en bici) o a algunas competiciones. David, incluso, corrió conmigo hace un par de años la Carrera Nocturna del Gualdalquivir, una prueba muy emblemática de nuestra ciudad, Sevilla.

La sola idea de perder a nuestro hijo ha sido un enorme peso sobre nosotros durante este año (...y dos días), ni siquiera os voy a pedir que os lo imaginéis, pero sí que comprendáis nuestro dolor y sufrimiento. Mi mujer abandonó su trabajo para estar junto a David el mayor tiempo posible, es vigilante de seguridad y su horario es totalmente incompatible con un proceso como éste. Si he sufrido por mi hijo, poco menor ha sido el dolor que he pasado por ver cómo mi compañera se hundía en una depresión que precisó ayuda profesional durante varios meses. Ella, también una "corredora" de la vida, una luchadora del día a día, se ha enfrentado como solo una madre puede hacerlo a una situación como ésta. También mi mujer fue aficionada corredora en su momento, incluso corrió junto a mí otra Nocturna. ¡Qué mujer!

Hemos pasado un año horrible, con tratamiento de quimioterapia, radioterapia, analíticas, TACs, visitas constantes al hospital, ingreso y aislamiento por bajada de defensas... Y aun así podemos sentirnos afortunados, porque todo el proceso ha ido mucho mejor que en la mayoría de los casos similares y esta familia ha salido fortalecida y más unida que nunca del gran reto superado. Damos de corazón las gracias a todos nuestros amigos y familiares que han estado a nuestro lado ayudándonos y apoyándonos.

Hoy, 22 de mayo, podemos dar gracias por la curación de David. Sí, se ha salvado, ha vencido al cáncer, ha ganado la carrera más importante y ha ganado un premio como no dan en ninguna otra prueba: PODER DISFRUTAR DE SU PROPIA VIDA.

Luis Tapia (webmaster de Corredores Populares) - Sevilla, 2010