RESPIRACIÓN AL CORRER

A todos nos han dicho alguna vez que la respiración consta de dos fases: inspiración, que se debe de realizar por la nariz y espiración, que se realiza a través de la boca.

Es cierto que inspirar por la nariz calienta y limpia el aire antes de llegar a los pulmones, pero cuando a los músculos les falta energía poco le importa la temperatura del aire o las partículas que lleva, sólo quiere aire y más aire.

No hay una manera correcta de respirar, todo depende de la persona, la intensidad del ejercicio y el grado de entrenamiento.

Respiración

En personas poco entrenadas es normal que sea insuiciente respirar solo por la nariz, el organismo necesita mucho oxígeno para mover los músculos y de ahí que se sienta la necesidad de inspirar y espirar mediante nariz-boca y sea algo totalmente instintivo y normal. A los menos entrenados les sorprende ver cómo corredores con más kilómetros corren mientras charlan, precisamente ése es un signo de estar bien entrenado, siempre se ha dicho que cuando entrenamos a "ritmo cómodo" debemos llevar un ritmo en el que podamos mantener una conversación sin mucha dificultad. Pero no nos engañemos, al principio no es fácil hacerlo.

La respiración es algo que también se entrena, al igual que el resto de movimientos musculares, un deportista entrenado conseguirá introducir mayor cantidad de aire de una sola inspiración y cansará menos sus músculos respiratorios (diafragma, intercostales, escalenos y abdominales).

Los jadeos en el proceso de respiración cuando estamos cansados también es algo normal. Los expertos opinan que en deportistas noveles la pronta aparición del cansancio tiene que ver sobre todo con la fatiga de los músculos respiratorios, lo que desencadena que se altere el ciclo de la respiración, se consiga menos oxígeno y los músculos se agoten antes.

Por tanto, no hay que cumplir a muerte lo de inspirar por la nariz y espirar por la boca. Dadas las condiciones impuestas por el esfuerzo personal, hay que respirar libremente por la nariz y por la boca, la respiración debe ser lo más natural posible. Respirad profundamente desde el diafragma, de manera que se utilice toda la capacidad pulmonar; el estómago debe moverse hacia fuera cuando se inspira aire, con esto también se evitará el dolor de flato.


Basado en un artículo de El Mundo de los Corredores


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